© 2017 Para Enterarte Networks

  • Black Facebook Icon
  • Black Twitter Icon
  • Black Pinterest Icon
  • Black Instagram Icon

María del Carmen Rodríguez, una Artista por Vocación

May 23, 2019

Apasionada por la pintura y la música, María del Carmen Rodríguez, maestra de pintura del el Centro Estatal de las Artes (Ceart), logra proyectar a través de sus obras cada uno de los sentidos que les imprime a sus lienzos.

 

Originaria de la Ciudad de México, Maricar, llegó a Mexicali a finales de los años 70’s, con su marido, dos hijos y las bases de las artes plásticas, a través de su profesión como Diseñadora de Interiores y con su amor por la música, influenciada por su padre, un neurocirujano.

 

Ya en tierras cachanillas, poco a poco fue incursionando en diversos cursos y talleres de pintura, vinculándose así con los pioneros de las artes plásticas en Baja California, logrando al momento participar en más de un centenar de exposiciones colectivas a nivel local, estatal, nacional e incluso internacional.

 

Con más de 35 años de trayectoria, ha ido mezclando su pasión por el arte, entre la pintura y la docencia, primero como maestra en Cetys Universidad, en la Casa de la Cultura, la Escuela de Artes de la Universidad Autónoma de Baja California y actualmente en el Ceart Mexicali.

 

Fue durante la administración estatal pasada, que tras una invitación participar, ingresó como maestra de pintura en el Ceart y poco a poco fue incrementando las horas y días en la docencia, enseñando a sus alumnos, principalmente adultos y adultos mayores, las técnicas que son la base para cualquier artista.

 

A través de su enseñanza ha ido sembrando las bases del dibujo, el diseño y la pintura a lo largo de las generaciones, pero indiscutiblemente su política es que en cada cuadro se impregnen las sensaciones y sentimientos, y sea el espectador quien interprete los trazos de lápiz, tinta, acuarela, óleo e incluso colores al pastel que le van dando sentido a la obra.

 

Entre los cuadros de pequeño y gran formato, incluidos los murales en los que ha participado, entre sus favoritos están el que pintó tras la muerte de su esposo hace 18 años, donde el laberinto en todos rojizos y los destellos de luz, lograron capturar el sentimiento de desolación de esos días, pero que se mezclaron con la necesidad de seguir adelante por sus cuatro hijos.

 

En ese tiempo también concluyó un autorretrato, que, a lo largo de los años, ha sido seleccionado para participar en diversas exposiciones, a nivel nacional e internacional.

 

Actualmente, a la par de sus clases de pintura en el Ceart, proyecta continuar pintando a fin de conformar obra para una exposición individual, incluyendo en ellas los aspectos emocionales que han marcado su vida.

Share on Facebook
Share on Twitter
Please reload