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  • Foto del escritorPor Mauro Quintero

Agatha Christie, a 48 años de su fallecimiento


Agatha Mary Clarissa Miller nació el 15 de septiembre de 1890, en Torquay, Devon, al sudoeste de Inglaterra, hija de Fred Alvah Miller y Clarissa Margaret Boehmer.


Christie -apellido de su primer esposo- no fue a la escuela; fue su padre quien se encargó de su educación, a tal grado que aprendió a leer a los cinco años.

 

Como muchas niñas y niños fue tímida y no muy platicadora, hablaba con sus amigos imaginarios, pero su infancia fue marcada por la pérdida de su padre a la edad de 11 años dejándola a ella, a sus hermanos y a su madre en la calle.

 

Poco antes, a la edad de 10 años publicó un poema en un diario local, ante esta muestra temprana de su habilidad por la literatura su hermana la retó a escribir narraciones más extensas que la perfilaron a convertirse en novelista años después.


Influencias en esta escritora esencial en la novela policiaca

“Los mejores crímenes para mis novelas se me han ocurrido fregando platos. Fregar los platos convierte a cualquiera en un maníaco homicida de categoría”, dijo alguna vez al revelar los secretos detrás de sus emocionantes tramas.


Pero fue la persistencia -además obvio de la calidad de su trabajo- la que le permitió alcanzar el éxito, pues ya había sido rechazada por seis editoriales distintas, antes de publicar su primera novela El misterioso caso de Styles (1920).

 

Como buena lectora que era desde niña, confesó que una de sus más grandes inspiraciones eran el también autor británico Arthur Conan Doyle, creador del detective Sherlock Holmes.

 

También su voluntariado en la Primera Guerra Mundial, donde trabajó como enfermera fue influyente en su obra, pues en sus novelas es frecuente ver a criminales que se deshacen de sus víctimas por medio de venenos. Gracias a su labor conoció todos los temas y tópicos sobre toxicología. Aprendió sobre las dosis para los envenenamientos, los diversos venenos, cuáles eran sus síntomas y consecuencias, plasmándolos en los numerosos asesinatos que creó en sus obras de misterio.

 

Su vida personal no estuvo exenta de tragedias. Agatha Christie sufrió un duro golpe con la muerte de su madre, además del engaño de su primer marido el coronel Archibald Christie, con quien tuvo una vida infeliz y de quien padeció la infidelidad con una mujer 10 años más joven que él, lo que provocó la separación de la pareja, lo que la llevó a escribir a la edad de 36 años y con una hija uno de sus más grandes éxitos: ‘El asesinato de Roger AckRoyd’, su sexto libro, con el que saltó a la fama.

 

Estos momentos dolorosos los tomó como inspiración llamándolos ‘musas’, y decía que escribir le permitía evadir la realidad por un tiempo. De ahí que tuviésemos creaciones tan maravillosas como las del único e inigualable Hércules Poirot, personaje creado por Agatha y que protagoniza 33 novelas y 50 relatos cortos.


A estas situaciones se sumó que sufrió de disgrafía -enfermedad que perjudica la coordinación muscular- lo que provocó que su caligrafía fuese ilegible, pero esto jamás le impidió poder crear sus magistrales obras, la escritora contrató a un asistente que la ayudó a escribir sus novelas.

 

Pero no todo fue tristeza, Agatha fue una apasionada viajera, en parte debido a su amplio gusto por la arqueología que la llevó a sitios como Egipto o Turquía. Durante un viaje a Mesopotamia, en 1930, para participar en una expedición, conoció a su segundo esposo, Max Mallowan -catorce años menor que ella- quien compartía pasiones similares a Agatha, con quien vivió un matrimonio feliz que perduró hasta la muerte de ella en 1976.

‘La tristeza es la cuna de inspiración de todo escritor’

 

El misterio de la desaparición de Agatha Christie

El 4 de diciembre de 1926 su carro fue descubierto cerca de un lago, por lo que muchas personas pensaron que la escritora se había ahogado. Al registrar el vehículo apareció su licencia de conducir, un abrigo y restos de sangre. La conmoción fue tal que se organizó un operativo de búsqueda con cerca de mil policías y más de 15 mil voluntarios. Incluso el escritor Arthur Conan Doyle acudió a una médium para obtener pistas sobre la escritora.

 

Once días después, Agatha Christie fue localizada en un hotel en el que se registró con el nombre de la amante de su marido, Nancy Neele. Cuando Archibald -con quien aún estaba casada- acudió a su encuentro, ella no supo decir por qué estaba allí y no lo reconoció.


Se presume que el fallecimiento de su madre y el divorcio le generaron un grave ataque de nervios, lo que le provocó amnesia y aseguró que no recordaba nada en absoluto, y por eso tuvo que internarse en una clínica para recuperarse.


El legado de Agatha Christie

Se habla de que es la autora con mayor número de ventas en la historia y también la más traducida, según la UNESCO, superando incluso a otros monstruos literarios como William Shakespeare.

 

Pocos saben que bajo el seudónimo Mary Westmacott, publicó un total de 6 novelas románticas, completamente ajenas a su temática habitual.


En vida fue nombrada miembro oficial de la Real Sociedad de Literatura y obtuvo el título de Doctora honoris causa en Letras por la Universidad de Exeter. Así como el título Dama del imperio británico, el cual en esa época se otorgaba muy pocas veces y todo fue por sus grandes éxitos.


El legado de Agatha Christie se resume en 74 novelas, 154 relatos cortos, 20 obras de teatro, 3 poemas y 2 autobiografías, y su obra sigue siendo motivo de series, películas y videojuegos que la hacen ser reconocida entre las nuevas generaciones.

  

Su éxito no sólo fue en vida sino también después de su muerte, ocurrida el 12 de enero de 1976, a los 85 años, por causas naturales, afortunadamente muy alejado de los crueles asesinatos que imaginó en sus obras.

 

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