• Por Hugo Méndez Fierros*

Comunicación, migraciones y narrativas xenofóbicas

Día internacional para contrarrestar el discurso de odio

y Día mundial de los refugiados


El 18 de junio de este año fue celebrado por primera vez el Día internacional para contrarrestar el discurso de odio. Esta es una iniciativa de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) para enfrentar la proliferación de narrativas que promueven la xenofobia y la división en el mundo. Es un fenómeno eminentemente comunicacional. Tiene en su médula componentes semánticos, ideológicos y de significados socialmente compartidos. Además, se sustenta en la potencia de difusión que las redes sociodigitales le otorgan.


“El discurso de odio es: cualquier tipo de comunicación verbal, escrita o conductual, que ataca o utiliza un lenguaje peyorativo o discriminatorio con referencia a una persona o grupo sobre la base de quiénes son, su religión o etnia[…] El impacto del discurso de odio atraviesa numerosos enfoques en las Naciones Unidas: desde la protección de los derechos humanos y la prevención de crímenes atroces hasta el mantenimiento de la paz, el logro de la igualdad de género y el apoyo a los niños y los jóvenes”, anota en su página web la ONU.


Las palabras pueden convertirse en un arma simbólica. Por ello, la promoción de esta iniciativa busca hacerle frente a una realidad discursiva que alenta el racismo y distintos tipos de fobias contra minorías étnicas y religiosas. Entre los grupos vulnerados que sufren con mayor fuerza las consecuencias del discurso de odio a nivel global, se encuentran las comunidades migrantes y de personas refugiadas.


Ayer 20 de junio fue celebrado el Día mundial de los refugiados. “Nuestro día mundial para este 2022 es `Quien sea. Donde sea, Cuando sea. Toda persona tiene derecho a buscar protección´. Sin importar quiénes sean, las personas forzadas a huir merecen un trato digno. Cualquier persona puede buscar protección, no importa quién sea ni en qué crea. Buscar protección es un derecho humano que no está sujeto a negociación[…] Las personas refugiadas provienen de diferentes partes del mundo. Para huir del peligro, quizás tomen un vuelo, se suban a un barco o viajen a pie […] Con independencia del tipo de amenaza (guerras, violencia, persecuciones), toda persona merece recibir protección y tiene derecho a estar en un entorno seguro”.


La Comisión Mexicana de Ayuda a Refugiados (COMAR) reporta que al cierre de mayo, durante este año han solicitado la condición de refugiadas en México 48,981 personas. Honduras, Cuba, Haití y Venezuela, son los países de origen con mayor cantidad de solicitantes. Comparativamente, en el mismo periodo durante el año 2021 fueron 40,736 y en 2020 fueron 19,043, las personas que solicitaron refugio.


En esta zona transfronteriza que habitamos, viven cientos de personas en condición de movilidad forzada. La mayor parte de ellas padecen un largo período de espera, aguardan la resolución a solicitudes de ingreso a EE.UU. como refugiadas o asiladas. Este es un tema que nos atañe y reconocer sus derechos es fundamental para relacionarnos con ellas.


Como reza el slogan impulsado por la ONU, no importa si las personas en movilidad provienen de Haití, Centro o Sudamérica, o bien, si son personas desplazadas por la violencia de alguna entidad de México. Viven la difícil experiencia de huir y buscar refugio lejos de su lugar de origen. Las sociedades de acogida podemos hacer mucho empleando la fuerza de las palabras de manera positiva, alejándonos de la estigmatización y reconociendo que las comunidades migrantes son parte del desarrollo sostenible.


Los discursos de odio contra la migración y las personas migrantes, se deben contrarrestar con discursos que promuevan el respeto, la tolerancia y la equidad. Las narrativas compuestas por ideologías dañinas generan percepciones negativas sobre las comunidades migrantes. La desinformación en los entornos sociodigitales debe enfrentarse con educación y alfabetización mediática. El pensamiento crítico es una poderosa herramienta y debe fomentarse en la formación universitaria. Otras narrativas son posibles.


A mis hipotéticos tres lectores, les informo que este apunte semanal entrará en receso y regresará hasta el martes 2 de agosto del 2022.


*[No. 81/2022]. El autor de esta publicación es profesor en la Facultad de Ciencias Humanas de la UABC. Miembro del Sistema Nacional de Investigadores.


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