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  • Foto del escritorPor Mauro Quintero

El descolonizador: un retrato del sinsentido de la política mexicana

¿Qué pasa cuando la vida en México la mides en sexenios? Han pasado ya varios periodos presidenciales, es el 2060, en un futuro distópico gobierna Mariana Rodríguez, y nuestro país está por perder la mitad de su territorio ¡otra vez!


Es el 2060, donde siguen las disputas entre chairos y fifís conservadores neoliberales, tiene que llegar un nuevo Tlatoani que logre sacar a México del yugo colonizador de los Estados Unidos, una moderna concertación le otorgará el poder a José (Arturo López Corella) "El Descolonizador", un hombre anarquista que vive en la selva alejado del bullicio y la falsa sociedad.


Su hija, María (Arlenziu Tapia), sufre las consecuencias de que los gobiernos la hayan despojado de sus riquezas y vida fifí, y logra convencer a su padre de ser el segundo Tlatoani, pero las ideas chairas de su padre la mantienen alejada de su vida aspiracionista.


María junto con su esposo Miguel (Axel Vizantino) un trinquetero vende facturas, logran derrocar en un juego de héroes y villanos -al estilo de la Historia de México- al Descolonizador, pero esta se convierte en sólo una etapa más de la vida nacional, pues el poder pasa de unos a otros sin verdaderamente salvar al pueblo, y cada nuevo Tlatoani que llega arenga: “yo no les voy a fallar”.

Escrita y dirigida por Agustin Meléndez Eyraud, esta es una puesta en escena que nos presenta un futuro donde cualquier parecido con la realidad es mera coincidencia. Este sábado 6 de abril fue la primera de tres fechas, las siguientes funciones son el 13 y 20 de abril, en el Café Literario del Teatro del Estado.

Es una producción de Teatro Crónicos que la ha denominado “una pesadilla punk distópica cabaretesca”, donde con el boleto pagado de 100 pesos, puedes disfrutar de muy buenas actuaciones por poco màs de una hora, algo de vino tinto o blanco incluído, y una buena dosis de comedia política.


"Es una obra que no busca transmitir un mensaje, no es teatro de tesis o social, sólo invita al público a sumergirse en una realidad que parecería carecer de sentido, donde el sentido más bien es el sinsentido, nos presenta un ritual de marionetas, una caricatura violenta y sarcástica", reza el programa de mano.

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