• Por Hugo Méndez Fierros*

El meme como discurso de odio. Comunicación, frontera y título 42

Durante los últimos días ha crecido la atención sobre el tema de la finalización del Título 42, en la agenda informativa transfronteriza. Esta es una disposición de la Ley de Salud de EE.UU. que inició en 2020 en el contexto de la pandemia, el gobierno del ex presidente Donald Trump, como una medida para contener la inmigración, securitizar y cerrar a la actividades no esenciales la frontera con México.


Según el American Council of Inmigration “[…] en un acuerdo alcanzado con el gobierno mexicano a fines de marzo de 2020, la Patrulla Fronteriza comenzó a enviar a la mayoría de las familias y adultos solteros mexicanos, guatemaltecos, hondureños y salvadoreños a México […] No reciben una orden de deportación, pero se recopilan sus datos biométricos […] No está claro cómo se utilizará esta información en el futuro o cómo puede afectar la capacidad de una persona para buscar protección en los EE.UU. una vez que la pandemia de COVID-19 haya disminuido”.


Una de las formas discursivas que caracterizan la comunicación en los entornos sociodigitales es el meme. “Los memes de Internet representan una nueva forma de creación de significado. La rapidez con la que se producen y difunden subraya su importancia […]. El argumento central es que los memes son unidades discursivas de cultura digital y que estas unidades de discurso indican una práctica [ideológica]. La práctica de la ideología ocurre en la construcción, comprensión y promoción de los memes como unidades de discurso”, ha escrito Bradley E. Wiggings.


Sobre los procesos de movilidad humana forzada o migratorios ocurre lo que Carlos del Valle ha denominado enemización, en el caso de la producción simbólica sobre grupos indígenas en Sudamérica. De acuerdo con el autor, la construcción simbólica de “los otros como enemigos” se produce de manera gradual, resultando eficiente, silenciosa y efectiva.


Hoy grupos anti-inmigrantes de EE.UU. y México, tejen un discurso en el que se estigmatiza como amenaza a las mujeres y hombres que buscan asilo o refugio en el país del norte y que para ello viajan hasta esta frontera. Siguiendo a Del Valle, afirmo que la producción de los inmigrantes como enemigos, resulta estratégica para mantener una tensión permanente entre las fuerzas que se disputan el sentido y el control de la realidad. Estos discursos operan como recurso de apoyo para implementar políticas que justifican exclusión, discriminación y un discurso de odio.

Como ha escrito, Gabriel Pérez Salazar, “El meme en Internet […] puede dar lugar a expresiones de otrificación, en las que la alteridad es representada de manera estereotipada, bajo múltiples capas de sentido en las que el sarcasmo y diversas tonalidades de humor son empleadas para maquillar relaciones de poder asimétricas y hegemonías ancestrales.

Esto se confirma con el incremento exponencial de publicaciones de memes, videos, giff y mensajes textuales a raíz del anuncio de suspensión del Título 42, el próximo 23 de mayo por la administración Biden. No obstante, un juez federal informó el lunes 25 de abril su “intención de conceder la petición” de bloquear temporalmente el levantamiento del Título 42, según reportes de prensa.

Traducción: Cuando la política del título 42 de la era Trump termine el 23 de mayo. 18,000 ilegales cruzarán la frontera de Estados Unidos cada día, eso es 540,000 ilegales por mes!!! Saca las cuentas!



Traducción: No necesitamos el título 42. Solo necesitamos desatar las manos de la patrulla fronteriza y hacer cumplir adecuadamente las leyes que ya están escritas.


Traducción: ¿Quieres una avalancha de inmigrantes sin investigar? Porque así es como obtienes una avalancha de inmigrantes no investigados


Los memes como un recurso cultural, dinámico, poderoso en alcance y difusión, constituyen unidades de significado que nos revelan algunos intereses de grupos anti-inmigrantes. Habrá que seguir las pistas y líneas sugeridas en la construcción simbólica de las personas en movilidad transnacional como un peligro para las sociedades de destino. La frecuente estigmatización como “amenaza” o “invasión” por venir de lejos, tiende a justificar los deseos de confinarles, discriminarles y excluirles.



*[No. 75/2022]. El autor de esta publicación es profesor-investigador en la Facultad de Ciencias Humanas de la UABC.

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