• Por Mauro Quintero

Paulina Buendía pieza por pieza


"El arte del mosaico es una maravilla dado que nos regala siempre la cuestión del asombro cuando lo vemos ya terminado, o incluso justo desde su desarrollo. Prácticamente consiste en agrupar pequeños fragmentos para lograr obtener una figura o bien tener algo abstracto, en una superficie específica" nos comenta Paulina Buendía mosaiquista cachanilla.


¿Cómo te iniciaste en el mosaico?

Buendía nos cuenta que su primer acercamiento "se desarrolló en el Museo del Vidrio de Monterrey en 2013 allí tuve la oportunidad de tomar un taller en donde el resultante era un portarretrato trabajado con vidrio y bajo la técnica del mosaico. En ese momento, cuando acabé mi ejercicio me maravillé aún más de esta técnica que está super linda".


La egresada de la Maestría en Administración de Cetys notó que en Mexicali se daba una explosión de este arte por los grandes murales como el de Plaza Calafia o el que está por Calzada Anáhuac y empiezo a buscar opciones para capacitarme en esa disciplina. Ahí empezó mi camino.

"Me capacité aquí en Mexicali en un estudio de arquitectura y diseño en donde impartían talleres para personas interesadas en la disciplina. "Mi primera pieza que logró hacer data del 2017, a partir de entonces he estado incrementando mi nivel de práctica y ejecución, así como he tenido la oportunidad de conocer otras técnicas".


Su gusto por esta forma de expresión la ha motivado a seguir profesionalizándose y recientemente ha estado tomando clases a distancia con mosaiquistas localizados en Sudamérica.


Vivir del arte

Paulina ha ido avanzando en el dominio de esta la técnica del mosaico al grado que "ha llegado a llenar una parte de mi vida muy significativa en la cuestión creativa. Me gusta la parte de que es arte, pero también tiene ese toque no de delicadeza como el de la pintura en acuarela, sino esa característica de rudeza y contrastantemente de belleza y presencialidad, sus colores son muy explosivos y el acabado vibrante le dan un toque de genialidad".


Además, la firmeza y constitución de la loseta al estarla cortando o devastando te da esa magia y capacidad de transformación para llevarla a un plano más elevado, por lo tanto, el hacer mosaico no lo considero como mera afición, es ya parte de mi vida, de mi estilo de vida y de mi de mi andar. El proyecto aspiracional que tengo es compartir mis conocimientos en la materia, así como la generación de piezas. En el caso del primero, me encantaría irrigar la técnica en la sociedad y hacer proyectos colectivos; y en el segundo acrecentar mi proyecto llamado “Hecho en Mosaico”, consistente en la capacitación de la técnica, así como en la producción y venta de obra.

La también licenciada en Ciencias de la Comunicación dijo que dentro del mosaico como arte de expresión personal se inclina por "la combinación del trencadís, qué es la técnica elaborada a base de la agrupación de cortes irregulares y cortes muy rectos o lineales, esta combinación contrastante me agrada en demasía. Otra de mis técnicas favoritas es la de cortes curvos, dado que le brindan movimiento, al menos desde el plano visual, a la obra".


Beneficios de practicar el mosaiquismo

Practicar mosaico es realmente un regalo para quién lo hace. Partiendo de que el arte es una parte integral del desarrollo del ser humano tenemos diversos beneficios en cuanto a la ejecución de este arte-oficio, que en principio genera y estimula capacidades creativas importantes; además de que también te ayuda a resolver problemas, ya que te enfrentas a desafíos mentales al acomodar las piezas. También te brinda la parte terapéutica, pues estás 100% enfocado a la actividad, utilizando tu mente, tu cuerpo y tu concentración.

Al igual, tenemos un beneficio en cuanto al desarrollo psicomotor, dado que hay una coordinación muy relevante entre tu mano y tu ojo, la percepción espacial se vuelve más aguda y generas destrezas motoras finas. La concentración y la memoria son parte importante también de este proceso y pues esas capacidades se van agudizando a lo largo de tu proceso.


Pero, sin lugar a duda, algo que cobra mucha relevancia es la parte de la autoestima del mosaiquista en formación, porque cuando ya culminamos nuestro proceso y tenemos la obra concluida, verla terminada y saberla espectacular, te da un sentido de orgullo, plenitud y de logro. Este es tu premio a todo ese trabajo que tan perseverantemente haz ejecutado…El mosaico es algo que se disfruta lentamente. No lo puedes hacer rápido. Es un trabajo fino, y hecho a mano, en el sentido literal.


Agradezco las imágenes e información proporcionada por Gloria García para conocer a Paulina Bien día pieza por pieza.

Conoce más

FB:@hechoenmosaico

IG: hecho.en.mosaico

Correo: hechoenmosaico@gmail.com


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