• Por Edmundo Matus*

Elegía a los caídos


El mundo sigue pasando por la que probablemente sea una de las situaciones más difíciles que ha enfrentado en los últimos años, y esto nos ha desfavorecido a todos de diversas maneras, muchos nos hemos visto afectados a nivel emocional, físico, mental, laboral, entre otros, ¿Qué decir de la industria restaurantera?, los hechos actuales han provocado que la rotación de personal sea más constante debido a la baja carga de trabajo que se tiene y cierre de oportunidades para el gremio; hoy nos toca hablar de lo que menos nos gusta, sentémonos a la mesa que esta vez esta vacía y recordemos juntos algunos de los restaurantes que, por causas ajenas a ellos se han visto forzados a cerrar sus puertas.

¡Buen provecho!

¿Te acuerdas cuando delirábamos de gusto?

Empecemos hablando un poco sobre el más joven de estos increíbles proyectos que han dicho adiós. “Santo delirio” abrió sus puertas en mayo del año pasado y para el chef Francisco Patiño y su equipo todo parecía ir “Viento en popa”, tenían los mejores entrepanes y ahumados del mercado, incluso llevaron a cabo una excelente colaboración con “Amargo” postres artesanales para el pasado 14 de febrero, sin embargo, debido a los múltiples gastos y el poco volumen de trabajo que estaban teniendo, se vieron forzados a decir adiós a principios del mes pasado.

Era de acá, raza…

Otro de los caídos, “Cuatro”, taller de cocina, del renombrado chef “Beto” González, donde un servidor tuvo la oportunidad de laborar un tiempo, una comida excelente, un servicio muy bueno y un ambiente cómodo era lo que distinguía a “Cuatro” , al inicio de la pandemia todo iba bien, contaban con servicio de pick and go, e incluso desarrollaron y adaptaron un menú de menor complejidad debido a la situación, cuando se permitió por primera vez el aforo al 30% todo era emoción, ya podríamos consumir nuevamente en el establecimiento, días después tuvimos la oportunidad de platicar con el chef, quien nos comentaba lo siguiente – Me siento feliz de que ya se permita el aforo limitado, sin embargo para mi los gastos no bajaron al 30%, no puedo poner a trabajar la refrigeración al 30% ni las estufas en la cocina, no me van a cobrar solo el 30% de la renta y tengo que pagar sueldos completos- decía el chef. Días después de esto, se publicó en las redes sociales del restaurante un video en el cual el chef daba las gracias por el tiempo que el establecimiento dio servicio y así mismo en este, se anunciaba el cierre permanente del restaurante.

El sol no volvió a brillar

Otro de los afectados por la pandemia fue “Enya”, restaurante-bar en plaza “La gran vía”, este fue en sus tiempos el mejor y más costoso restaurante de toda la ciudad, contaba con insumos de la más alta calidad para la elaboración de sus platillos y un servicio tan bueno que asustaba, sin embargo, la falta de difusión y un estilo de cocina poco común para el mexicalense promedio fueron factores por los cuales, desde su apertura, en 2017 “Enya” tuvo poca afluencia de comensales. La pandemia solo adelantó lo que ya muchos veíamos venir, a pesar del desarrollo y adaptación de un menú más sencillo y la introducción de plataformas de delivery, el restaurante se vio forzado a despedirse del mercado a mediados del año pasado.


Este es el lado de la gastronomía que nadie quiere tocar, pero alguien debe hacerlo porque no todo es miel sobre hojuelas. En “Gastroteca” esperamos que, cuando esta emergencia sanitaria quede atrás y regresemos a una “Nueva normalidad”, el gremio gastronómico se recupere para que así, no solo en chef Patiño, la chef Georgina y el chef “Beto” desarrollen nuevas propuestas y nos maravillen con sus creaciones, sino que nuevos y talentosos chefs puedan deleitarnos con sus increíbles proyectos.


*Licenciado en Gastronomía,

propietario de Amargo

un concepto innovador de repostería en la ciudad de Mexicali,

con venta en línea, catering (mesas de postres),

asesoría gastronómica, maridaje de postres y eventos especiales

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