• Por Edmundo Matus*

El verdadero elixir de los dioses


Como dice aquella conocida serie de televisión, “The winter is coming” y eso sólo significa una cosa, ¡bebidas calientitas para todos!, y es que la variedad de estas es muy grande, café, té, leche, infusiones, etc. (no son iguales que el té pero de eso hablaremos después).


El día de hoy hablaremos de la que probablemente es la bebida mexa por excelencia, más ancestral que “crush” la tortuga de “Buscando a Nemo” quien a pesar de sus 150 años, seguía joven, aquella que dicen que es tan antigua que fue creada por el mismísimo “Chabelo” en persona.


Agarra tu taza favorita y siéntate a la mesa a tomar un buen atole mientras exploramos todo lo que esta maravillosa bebida tiene por contar ¡Ah! cuidado, aún sigue muy caliente no te vayas a quemar.

¡Buen provecho!

¡Prehispánicamente delicioso!

Conocemos como atole aquella bebida caliente elaborada a base de maíz cocido, molido y desleído en agua, la cual tiene sus orígenes en la gran Tenochtitlan donde colocaban el agua junto con la masa al fuego en sus rudimentarias cazuelas y la movían constantemente hasta que la masa se cociera dando origen asi al tradicional “Atole blanco”.


Por otro lado existen tambien atoles salados los cuales son considerados más como un guiso que como una bebida, tal es el caso del ya conocido “Chileatol” que no es tan líquido como el atole blanco y es además, picante.


El atole tuvo tal trascendencia que, además de ser valorado como alimento, era usado con fines medicinales, ceremoniales y hacía parte tambien en diversos rituales del pueblo mexica.


¡La conquista ataca!

Con la llegada de Hernán Cortés y la conquista, el atole sufrió algunos cambios considerables, el más notorio de ellos fue la adición de azúcar para endulzarlo, pues cuenta la historia que el sabor original le resultó demasiado tenue para su paladar y el de los conquistadores.


También se adicionó la leche a sus ingredientes y su elaboración ya no sólo fue con masa de maíz, sino con otro tipo de harinas, siendo los cambios que esta ancestral bebida sufrió con el paso de los años.


Atoles para hípsters

Actualmente, en el mercado podemos encontrar diversos sabores de atoles, desde el tradicional atole de chocolate, fresa, hasta de otras frutas como mango, guayaba, ciruela y por ahí alguna vez escuchamos de algún lugar donde vendían atole de “te chai” y fue ahí cuando nos dimos cuenta que el límite para crear atoles nuevos era infinito.


En fin, nosotros personalmente preferimos los sabores tradicionales, pero no dudamos que hay quien busque sabores más innovadores y como estamos seguros que ya se te antojó un atolito, ahí te va una receta bien chila para que te pongas el mandil, te animes a prepararlo en casa y compruebes por tu cuenta que este es El verdadero elixir de los dioses .


Atole de guayaba

Ingredientes:

12 guayabas 1 L de agua 1 taza de azúcar 2 cucharadas. de fécula de maíz disueltas en 1/2 taza de agua 1 lata de leche evaporada 2 rajas de canela


Procedimiento:

1. Retira las semillas de las guayabas y pícalas finamente.

2. Pon a hervir el agua y agrega las guayabas con el azúcar. Cocina, integra la fécula y mueve para que espese sin que se formen grumos.

3. Incorpora al atole la canela y la leche, hierve un poco más y se encontrará listo para servirse. Puedes acompañarlo con el pan de tu preferencia.



*Licenciado en Gastronomía,

propietario de Amargo

un concepto innovador de repostería en la ciudad de Mexicali,

con venta en línea, catering (mesas de postres),

asesoría gastronómica, maridaje de postres y eventos especiales.

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