top of page
  • Por Emi Lepe

Perdonar para sanar


Cuando alguien nos ha agredido ya sea física emocional o mentalmente, pensamos que no podemos perdonarle porque hacerlo significaría minimizar u olvidar el daño que causó en nuestra vida. Sin embargo está comprobado que el guardar y cargar con emociones que nos lastiman como el rencor, el odio, la frustración, al tiempo nos puede generar repercusiones incluso en nuestra salud.


El acto de perdonar, implica reconocer que la otra persona falló y que si hemos decidido romper el trato hacia él o ella, es totalmente válido, lo que no es recomendable, es cargar con el peso de recordarle sintiendo con la misma intensidad del pasado, poco a poco necesitamos decirle adiós a todo esos sentimientos que nos anclan al desánimo.


Entonces, ¿qué hay que hacer?


  • Reconocer la falta e iniciar nuestro camino hasta entonces pausado.

  • Mantenernos en el presente sin divagar en lo que pudo ser o cómo se dieron las cosas.

  • Agradecer por habernos dado cuenta a tiempo, aunque nos hayamos dilatado.

  • Aprender de la situación y realizar los cambios necesarios para evitar repetir situaciones similares.

  • Perdonarnos por haber permitido el daño que nos hicieron.

  • Perdonar a la otra persona, sabiendo que liberándola nos liberamos también de aquello que nos afectó.


Finalmente, vuelve a recobrar las ganas de vivir plenamente, con o sin el causante, para ello no es indispensable hablarlo cara a cara, mandarle un mensaje, ni llamarle, basta que desde lo más profundo de tu ser decidas otorgarle el perdón, con el objetivo de liberarte, para que ese momento ya no ocasione caos en tu vida, ni pérdida de energía.


Ten en cuenta que perdonar, no significa que tengas que devolverle tu confianza, ni abrirle la puerta de tu casa, menos de tu corazón, es devolver lo que no te pertenece y reconocer que tu valor es realmente inmenso y no lo dejarás en las manos de otra persona.


Recuerda que como bien dijo Benjamín Franklin: “Escribe los agravios en el polvo, las palabras de bien, escríbelas en el mármol”. Así que perdona para que dejes de darle importancia a quien no la merece, y al mismo tiempo liberes de rencor a tu corazón y a tu alma.


Emi Lepe B. Psicoterapeuta Gestalt, Psicoterapeuta Cognitivo Conductual, Comunicóloga y Certificada en Ashtanga Yoga, Citas: 6862304166

7 visualizaciones